1.000 Gentes Corrientes
Vivencias presentes y pasadas de un pensionista con tiempo para pensar
Canal Sur consta de varios canales (valga la rebuznancia) con una programación variada: por la mañana, canal 1 presenta el programa Tiene arreglo, que, aunque no arregla nada, tiene ocupados a los andaluces (y andaluzas) hasta medio día; por la tarde, durante el programa del mismo nombre (La tarde aquí y ahora), Juan y Medio intenta, con gracia, casar a todos los andaluces (y andaluzas) de la tercera edad para arriba; Andalucía Directo nos pone al día de los sucesos ocurridos en la comunidad y nos conduce directamente al telediario de la noche; por la noche, Juan y Medio (y ya van tres Juanes) nos presenta a la Gente Menuda (una vez por semana) o el gobierno autonómico nos ofrece Se llama copla, programa pensado, creo, para favorecer la inmersión en la cultura andaluza. No faltan, por supuesto, un par de telediarios y, de vez en cuando, alguna película. En Semana Santa hemos presenciado las procesiones de la capital (pocas por mor de la lluvia) y algunas imágenes de la Feria de Sevilla.
Este canal emite a unos ¾ de pantalla, es decir, la imagen ocupa el noroeste del monitor y deja dos bandas, una por debajo y otra a la derecha, sin imagen. La banda de abajo se usa de karaoke, o sea, en ella aparece escrito lo que los protagonistas dicen; resumido, por supuesto; es lo que otras televisiones hacen utilizando el teletexto. Ahí radica la prestación social: es una emisión especialmente dirigida a los sordos. Pero por si hubiese sordos analfabetos, en la banda derecha de la pantalla, un señor o señorita explica con gestos lo mismo que puede leerse en la banda de abajo; seguramente mejor, ya que las personas que hacen la traducción simultánea se lo toman muy en serio e interpretan: la expresión de la cara ayuda mucho a entender los gestos de las manos. He echado en falta la traducción simultánea en los programas dedicados a la copla, donde no se traducen ni las notas musicales ni la letra de las canciones.
Las pocas películas que he visto añaden una innovadora prestación social: emiten para ciegos. Rellenan las pausas de los diálogos narrando los movimientos de los protagonistas. No es un invento nuevo; a principios de los 70 yo había “visto” en la radio películas de estreno emitidas para ciegos.