martes, diciembre 21, 2010

Ramón Lleixà

Ayer había finalizado mi media hora de lectura y estaba buscando la posición para echar una cabezada cuando sonó el teléfono. No lo suelo coger a estas horas puesto que es el momento ideal para que llamen quienes lo tienen todo más barato, pero casi sin querer se me fue la mano. Era Enric Colomer, viejo amigo y compañero de trabajo, con malas noticias.
- Ha muerto Lleixà. Vengo del sepelio.

Lleixà era el contable, director financiero y persona de confianza del gerente de Internos Textiles Europeos, empresa donde, desde 1988 a 1996, presté mis servicios como informático, primero como apoyo desde una empresa de servicios y más tarde en plantilla. Ocupaba el despacho contiguo al mío y, entre la vieja guardia, era el individuo más preparado y con más inquietudes científicas; quiero decir que creía en la informática y ponía de su parte para estar al día.
Tenía otras aficiones. En alguna ocasión habíamos ido juntos a comer y era de los que pensaban poco el menú; pedía los dos platos, el postre y el café y esperaba hasta que le sirvieran la comida; el primero, el segundo y el postre, y sólo entonces atacaba. Uno tras otro, mientras le preparaban el café, daba cuenta de la pitanza. Ramón Lleixà ha sido, hasta ahora, el único individuo al que no he sido capaz de seguir con la cuchara en la mano. Y hay que reconocer que le aprovechaba. Con la cachaza y buen humor que siempre llevaba a cuestas, me contaba alguna anécdota doméstica.
- Linares, la parienta me tiene frito.
- ¿Qué le ha hecho usted ahora?
- Nada, es que ha comprado una báscula de baño de esas que hablan. Y anoche se me ocurrió subirme y me dice…
- ¡Error! –lo interrumpo-.
- ¡Qué va! ¡Eso habría tenido un pase! Lo que me dijo fue: “Por favor, suban de uno en uno”.

En el trabajo era de los primeros en llegar y de los últimos en irse; aun así, le quedaba tiempo para ser un mago del billar a no sé cuántas bandas (creo que estuvo en el top ten de Cataluña) y para hacer obra social. Un par de veces por semana daba charlas a grupos de toxicómanos, alcohólicos y fumadores empedernidos y sacaba a más de uno del atolladero. Entre sus amigos incondicionales estaban los parias a quienes había ayudado a salir de la droga y a encontrar un trabajo que les permitiese encauzar su vida. Conmigo había veces que se mostraba un tanto sentimental recordando casos que no había podido solventar; se le pasaba pronto aunque me da la sensación que hacía de tripas corazón para aparentarlo.

La última conversación seria que tuve con él fue a raíz de un problema que tuvo en el ojo. Le encontraron un tumor maligno en la parte de atrás del globo ocular y se lo hubieron de extirpar: el tumor y el ojo. Cuando finalizó la convalecencia me decía:
- Aunque siempre aparento buen humor, no se si te creerás que esta vez si estaba un poco acojonadete.
- Hombre, es normal. El tomarse las cosas con un aparente pitorreo ayuda a que uno llegue a creerse sus propias mentiras pero eso no impide que la procesión siga su curso.
- Oye, ¿te cabrearás si te cuento un chiste?
- Usted cuente y luego yo decido.
- Lo digo porque el chiste se ajusta a nosotros dos.
- ¡Venga, coño, cuente que si lo alarga no tendrá gracia!
- Eran dos viejos amigos que hacía tiempo que no se veían; uno era cojo y el otro ciego y cuando un día por fin se encontraron el ciego le preguntó al cojo: "¿Y tú, qué tal andas?" Y el cojo le respondió: "Pues ya ves…"

Lo dicho, Ramón Lleixa era un enorme pedazo de buena persona.

4 comentarios:

A las 22/12/10 13:29 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Gracias por las palabras escritas sobre mi padre.Es un orgullo leer texto como el escrito, y como bien dice una gran persona que todo el mundo recuerda de la misma manera, que hasta el mismo dia de su defuncion, nos ha dado un ejemplo de su filosofia al tenerlo todo bajo control,todo "calculado", agradecido y eticamente todo correcto.GRACIAS.Ramón Lleixà(hijo)

 
A las 23/12/10 19:56 , Blogger Pedra Lletraferida ha dicho...

Gracias de todo corazón por éstas sinceras palabras que resumen a la perfección la vida de mi difunto padre, Antonio.
GRACIAS.Pedro Lleixà.

 
A las 23/12/10 21:49 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Gracias por recordar a mi padre tal y como era.
Núria Lleixà.

 
A las 27/12/10 00:46 , Blogger Lourdes ha dicho...

No tengo palabras...Yo que le leí unas parecidas el día de su adiós en la iglesia...gracias por ese recuerdo..Dios lo tenga en la gloria y nos sirva como ejemplo de buena persona.Lourdes Lleixà (hija).

 

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