Ventorrillo Canario
El sábado,

Aquel año tocaba conocer Extremadura. Habíamos llegado a Guadalupe al caer la tarde y nos las vimos y deseamos para encontrar alojamiento. Cansados de tanta carretera fuimos a cenar a un mesón cercano al monasterio.

Pasamos mala noche pero la culpa no fue de la caldereta sino del calor y los mosquitos. Balcón cerrado, la habitación estaba tan caliente como el propio infierno. Balcón abierto, ataque en masa de los kamikaces
Dedicamos la mañana a visitar Guadalupe.

En estas estábamos cuando aterrizamos en Santiponce con la intención de visitar las ruinas de Itálica. Eran las 2 de la tarde y no abrían hasta las 4. Frente a la entrada a las ruinas está el Ventorrillo Canario y, aunque mi estómago no estaba recuperado, había que repostar.
- A mí me pondrá una ensalada y una sopa.

- No señor. Aquí sólo tenemos carne con mojo picón y carne sin mojo picón.
Puestos a reventar, mejor con mojo picón. La carne estaba buena. Me comí con gusto todo lo que me pusieron, con la sensación, además, de que me estaba sentando bien.
Aquella tarde, camino de Antequera, Quiosquera dijo:
- ¡Uy, qué olorcillo a pinchito!
- No-le respondí-, no huele a pinchito. Es que he eructado.
Y es que el mojo picón es mejor estomacal que jamás he probado.
3 comentarios:
Como decía Caco Senante,"la rica salsa Canaria se llama Mojo Picón".
Feliz entrada de año.
Bueno,y a todo esto,¿que te pareció mi ciudad,Mérida?
Cuando visitamos Mérida aún no me había recuperado del estómago y no pude disfrutarla bien. Pero como soy un enamorado de pedruscos antiguos me encantó. Eso sí, la encontré un tanto descuidada. De todos modos hace mucho tiempo de mi visita y seguramente mi amigo Rodríguez Ibarra la habrá adecentado bastante.
Un saludo
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